
JOVENES INVESTIGADORES:"Un año de Gobierno con talante, pero seguimos como antes"
Fecha Jueves, 28 abril a las 00:00:00 Tema Sociedad
El PSOE lo tenía fácil; la política del Partido Popular había supuesto una profunda decepción para el movimiento por los derechos laborales de los investigadores.
Su único resultado fue el Real Decreto creador del supuesto “Estatuto del Becario”, de cumplimiento voluntario, que consta de un conjunto de medidas decepcionantes, que siguen negando derechos laborales a los investigadores becados, y que se encuentra recurrido ante el Tribunal Supremo.
La labor del PSOE en la oposición fue muy activa: en los parlamentos autonómicos los grupos socialistas apoyaron proposiciones que pretendían mejorar las condiciones laborales de los jóvenes investigadores. En su programa electoral, el partido anunciaba un incremento importante (25%) en el presupuesto dedicado a la investigación no militar; prometía también mejoras sustanciales en las condiciones laborales de los jóvenes investigadores, que incluían “la incorporación inmediata de los becarios predoctorales de primer y segundo año al Régimen General de la Seguridad Social” y “la transformación inmediata de las becas de tercer y cuarto año y las post doctorales al régimen de contratación laboral” (página 186 del programa electoral).
Estas propuestas rebajaban nuestras exigencias de reconocimiento del trabajo de los investigadores, pero al menos no suponían un retroceso. Ahora se cumple un año de gobierno de este partido, y su comportamiento nos parece incoherente con su postura anterior, e ineficaz, pues su prometida inmediatez en tomar medidas, se ha convertido en eternas promesas.
En este año, el Gobierno anunció 300 contratos anuales, con una duración de tres años, dirigidos a investigadores con experiencia. Estos contratos son básicamente un parche, claramente insuficiente, a deficiencias de programas anteriores, como el Ramón y Cajal. Por otro lado, problemas acuciantes, como que se sigan otorgando becas postdoctorales sin los adecuados derechos laborales, tanto para investigar en el extranjero como en España, siguen sin solución.
La I+D en España necesita de la creación consensuada de una carrera investigadora flexible, coherente en sus diferentes etapas y que aleje la precariedad laboral siendo su mayor expresión las becas de investigación. No se puede seguir con una política de parches que ya dura una década.
Durante la tramitación, en el Parlamento de Extremadura, de una Proposición de Ley de IU que modificaría la Ley General de la Seguridad Social para incluir a todos los becarios, el PSOE votó en contra del mismo texto que habían apoyado en Andalucía. Nos pidieron más paciencia. Hace muy poco hemos conocido la primera medida propuesta por el gobierno, que espera aprobar en mayo, y para nuestra sorpresa, consiste en otro parche sobre el “Estatuto del Becario”. La modificación anunciada cambiaría el nombre del estatuto, que se llamaría “Estatuto del Personal Investigador en Formación”, y contemplaría: la incorporación de los investigadores becados de primer y segundo año al Régimen de la Seguridad Social, la cotización como titulados universitarios y la prestación de subsidio por desempleo. Los investigadores becarios de tercer y cuarto año, así como los post doctorales, serían contratados. El nuevo estatuto seguiría siendo de cumplimiento voluntario.
De aprobarse, y aunque no supondría la inclusión de los investigadores becarios en el estatuto de los trabajadores, estas medidas servirían para paliar la precariedad laboral de una parte de nuestro colectivo. Sin embargo, no podemos olvidar que es una actuación insuficiente y fuente de desigualdades. Es insuficiente porque se aplicaría solo a los investigadores adscritos a los programas de formación del ministerio, que representan menos de la mitad de los investigadores en fase inicial en España. Es fuente de desigualdades, porque el nuevo estatuto sigue diferenciando el trato dado a los investigadores becarios de los dos primeros años respecto a los de años posteriores, pero además incrementa las desigualdades existentes entre los becados por programas del ministerio y los investigadores adscritos a otros programas. El resultado es que, pese a realizar el mismo trabajo, unos investigadores “de primera” tendrán derecho a cobrar paro y cotizarán a la Seguridad Social, mientras que a otros “de segunda” ni siquiera se les aplicará ni el actual ni el prometido nuevo Estatuto del Becario.
Esta reforma hace caso omiso de la Carta Europea del Investigador y el Código de Conducta elaborados por la Comisión Europea, que recogen el derecho de todos los investigadores, desde el inicio de su labor investigadora, a disfrutar de los derechos sociales fundamentales y condiciones laborales similares a las de cualquier trabajador contratado.
El Ministerio de Educación ha ignorado las propuestas de los jóvenes investigadores, y ahora rechaza la posibilidad de incorporar sugerencias de los afectados, ya que se niega a facilitar un borrador del nuevo estatuto. Hasta el momento, el gobierno del PSOE ha significado muchas reuniones y algunos anuncios de mejora, pero ningún hecho concreto; seguimos como antes.
Desde la Federación de Jóvenes Investigadores/Precarios (FJI) mantenemos que la investigación es una profesión que debe considerarse un trabajo durante todo su desarrollo; y que se trata de un trabajo productivo, porque constituye la base fundamental del desarrollo económico y cultural. Creemos que “es imprescindible que la sociedad asuma que los investigadores son trabajadores”, y que “son los poderes públicos los que deben aplicar esta equiparación laboral”. Y no son palabras de la FJI, sino del señor Rodríguez Zapatero (El País Universidad, 2-12-2002).
¡NINGUN INVESTIGADOR SIN CONTRATO!
--- Federación de Jóvenes Investigadores-Precarios ([URL=http://www.precarios.org ]www.precarios.org[/URL]). Jaime Martí Herrero es el portavoz [EMAIL]jaime.marti@ciemat.es[/EMAIL]
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